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Anónimo

Ojo 👁. A la pregunta final… De qué tamaño habrá sido el coraje presidencial tras las revelaciones de la existencia de los contratos millonarios adjudicados por la Secretaría de la Defensa a empresas fantasma para las obras del Aeropuerto Felipe Ángeles, que anoche se publicó en el Diario Oficial de la Federación, en su edición vespertina, el decreto por el que el presidente López Obrador clasifica como “de interés público y seguridad nacional” todas las obras de infraestructura realizadas durante su gobierno, lo que significa que, a partir de ahora, ningún ciudadano ni organización civil podrá solicitar ni tener acceso a información de gastos, contratos y demás detalles de cualquiera de las obras públicas de infraestructura realizadas por este gobierno, lo que incluye por supuesto al mencionado Aeropuerto de Santa Lucía, al polémico y cuestionado Tren Maya y a la no menos cuestionada Refinería de Dos Bocas, en Paraíso, Tabasco.

Ni esas ni cualquier otra obra pública importante construida con recursos federales estará obligada a dar información, vía solicitudes de transparencia y del INAI, a los ciudadanos mexicanos que por ley y por la Constitución tienen derecho a saber cómo se gastan los recursos públicos que administra el gobierno. La clasificación de “reserva por razones de seguridad nacional” hasta ahora había sido utilizada por este y otros gobiernos en México para ocultar y dejar en la opacidad expedientes políticos y gastos importantes, pero nunca, como ahora lo decreta López Obrador, se había generalizado ni aplicado a “todas las obras de infraestructura” realizadas a nivel federal en sectores como comunicaciones, telecomunicaciones, aduanero, fronterizo, hidráulico, hídrico, medio ambiente, turístico, salud, vías férreas, ferrocarriles en todas sus modalidades, energético, puertos, aeropuertos y “aquellos que, por su objeto, características, naturaleza, complejidad y magnitud, se consideren prioritarios y/o estratégicos para el desarrollo nacional”. De ese tamaño el entripado presidencial porque le balconearon las irregularidades de una de sus obras prioritarias.

Y de ese tamaño también la opacidad y nula rendición de cuentas del gobierno que se dice “el adalid contra la corrupción” y que asegura ya haber erradicado las prácticas corruptas del gobierno. ¿Esconder información pública sobre el gasto de los recursos públicos no es también una forma de corrupción?...