Reflexion
Dr. Adrián Rogers

 

Todos los días 10 hombres se reúnen en un bar para charlar y beber cerveza.

 

La cuenta total de los diez hombres es de $100.

 

Acuerdan pagarla de la manera proporcional en que se pagan los impuestos en

la sociedad de un país, con lo que la cosa sería más o menos así, según la

escala de riqueza e ingresos de cada uno:

 

  • Los primeros 4 hombres (los más pobres) no pagan nada.
  • El 5º paga $1
  • El 6º paga $3
  • El 7º paga $7
  • El 8º paga $12
  • El 9º paga $18
  • El 10º (el más rico) paga $59.

 

A partir de entonces, todos se divertían y mantenían este acuerdo entre

ellos, hasta que, un día, el dueño del bar los metió en un problema:

 

“Ya que ustedes son tan buenos clientes,” les dijo, “Les voy a reducir el

costo de sus cervezas diarias en $20. Los tragos desde ahora costarán $80.”

 

El grupo, sin embargo, planteó seguir pagando la cuenta en la misma

proporción que lo hacían antes.

 

Los cuatro primeros siguieron bebiendo gratis; la rebaja no les afectaba en

absoluto.

¿Pero qué pasaba con los otros seis bebedores, los que realmente abonan la

cuenta? ¿Cómo debían repartir los $20 de rebaja de manera que cada uno

recibiese una porción justa?

 

Calcularon que los $20 divididos en 6 eran $3,33 pero si restaban eso de la

porción de cada uno, entonces el 5º y 6º hombre estarían cobrando para

beber, ya que el 5º pagaba antes $1 y el 6º $3.

 

Entonces el barman sugirió una fórmula en función de la riqueza de cada

uno, y procedió a calcular la cantidad que cada uno debería pagar.

 

El 5º bebedor, lo mismo que los cuatro primeros, no pagaría nada: (100% de

ahorro).

 

  • El 6º pagaría ahora $2 en lugar de $3: (ahorro 33% ).

 

  • El 7º pagaría $5 en lugar de $7: (ahorro 28% ).

 

  • El 8º pagaría $9 en lugar de $12: (ahorro 25% ).

 

  • El 9º pagaría $14 en lugar de $18: (ahorro 22%).

 

  • El 10º pagaría $49 en lugar de $59: (ahorro 16%).

 

Cada uno de los seis pagadores estaba ahora en una situación mejor que

antes: los primeros cuatros bebedores seguían bebiendo gratis y el quinto

también.

 

Pero, una vez fuera del bar, comenzaron a comparar lo que estaban ahorrando.

 

 “Yo sólo recibí $1 de los 20 ahorrados,” dijo el 6º hombre y señaló al 10º

bebedor, diciendo “Pero él recibió $9”

 

“Sí, es correcto,” dijo el 5º hombre. “Yo también sólo ahorré $1; es

injusto que él reciba nueve veces más que yo.”

 

“Es verdad”, exclamó el 7º hombre. “¿Por qué recibe él $9 de rebaja cuando

yo recibo sólo $2? ¡Los ricos siempre reciben los mayores beneficios!”

 

“¡Un momento!”, gritaron los cuatro primeros al mismo tiempo.

“¡Nosotros no hemos recibido nada de nada. El sistema explota a los pobres!”

 

Los nueve hombres rodearon al 10º y le dieron una paliza.

 

La noche siguiente el 10º hombre no acudió a beber, de modo que los nueve

se sentaron y bebieron sus cervezas sin él, pero a la hora de pagar la

cuenta descubrieron algo inquietante:

Entre todos ellos no juntaban el dinero para pagar ni siquiera LA MITAD de

la cuenta......

 

Y así es, amigos y amig”as”, profesores y profesor”as” universitarios,

gremialistas y asalariados, profesionales y gente de la calle, la manera en

que funciona el sistema de impuestos, la gente que paga los impuestos más

altos son los que se benefician más de una reducción de impuestos.

 

Póngales impuestos muy altos, atáquenlos por ser ricos, y lo más probable

es que no aparezcan nunca más, de hecho, es casi seguro que comenzarán a

beber en algún bar en el extranjero donde la atmósfera es algo más amigable.

 

Moraleja:

"El modelo nacional y popular fracasa, cuando se les acaba el dinero..... de

los demás"

 

O si prefieren, agrego este pensamiento que no tiene desperdicio:

 

"Todo lo que una persona recibe sin haber trabajado para obtenerlo, otra

persona deberá haber trabajado para ello, pero sin recibirlo...

 

El gobierno no puede entregar nada a alguien, si antes no se lo ha quitado

a alguna otra persona.

 

Cuando la mitad de las personas llegan a la conclusión de que ellas no

tienen que trabajar porque la otra mitad está obligada a hacerse cargo de

ellas, y cuando esta otra mitad se convence de que no vale la pena trabajar

porque alguien les quitará lo que han logrado con su esfuerzo, eso... mis

queridos amigos, es el fin de cualquier Nación.

 

No se puede multiplicar la riqueza dividiéndola".

 

Dr. Adrián Rogers, año 1931.