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Tecuhzoma Teutlahua

 

Una falsa idea de nuestro pasado nacional, casi universalmente aceptada

como “valida” por los irreflexivos académicos y el desinformado vulgo en

general, es la que predica que “España conquistó México” (¡!), sin embargo,

existe un GRAVE problema en torno a esa “muletilla” ya cientos de veces

repetida en los medios de difusión con los que cuenta la “propaganda

eurocentrista” de la historia (libros, documentales, artículos); pues

apegados a la Sabia Razón y a la Verdad científica, en 1519 el país que hoy

lleva el nombre de “ESPAÑA” en realidad NO EXISTÍA ni territorial, ni

política, ni legal, ni socialmente, ni siquiera el nombre de España estaba

escrito en ningún documento oficial, pues lo que sí estaba en la PENÍNSULA

IBÉRICA en ese entonces, eran un puñado de reinos atrasados en muchos

aspectos sociales e ideológicos, y aunque gozaban de identidad nacional

propia a NINGUNO SE LE LLAMABA ESPAÑA.

 

Tales reinos INDEPENDIENTES ENTRE SI que ocupaban la península ibérica en

el Siglo XVI y que antecedieron a la MUY POSTERIOR creación  de “España”

como país, eran los pequeños y recientes reinos de: “Castilla”, “León”,

“Aragón”, “Navarra” y “Granada” por citar los más importantes, sumados una

larga de lista de “reinos menores” (aún más pequeños e intrascendentes)

como lo fueron “Toledo”, “Valencia”, “Galicia”, “Mallorca”, “Sevilla”,

“Cerdeña”, “Córdoba”, “Córcega”, “Murcia”, “Jaén”, “Algarves”, “Algeciras”,

“Gibraltar” y de “las islas de Canaria”.

 

Así pues, a inicios del Siglo XVI cuando Hernán Cortes pisó por primera vez

las costas de “Chalchicueyecan” (nombre ancestral del actual estado de

Veracruz), lo que existía al otro lado del mar Atlántico NO ERA ESPAÑA ni

mucho menos una “nación española”, lo único que existía era un grupúsculo

de reinos ibéricos separados y en un proceso aun inacabado de desarrollo e

integración; por tanto, con esto debería bastar para dejar en claro que la

falseadora “muletilla eurocentrista” mil veces repetida de que “España

conquisto a México” es una INCOHERENCIA TOTAL.

 

Pero esto no queda aquí, pues aunque sabemos que por “convencionalismo” y

practicidad literaria se cita en muchos libros que Hernán Cortes “era un

español” (y se disculpa), extendemos esta nueva publicación como

contramedida ante el embate de la maquinaria promocionista del infumable

título de “Madre Patria” que se le intenta por muchos medios “formales” dar

ridículamente a España. ¿A qué vamos?, la gente mexicana de hoy debe saber

que lo correcto y verdaderamente serio (históricamente hablando), es que el

“conquistador” Hernán Cortes era un “CASTELLANO” mas “NO UN ESPAÑOL”, pues

el “Capitán católico” que vino a imponer a sangre y fuego el mestizaje y su

religión, era proveniente de “Extremadura” que era una provincia

perteneciente al entonces “país” (reino) llamado “Castilla”. Por tanto,

España no puede ser “Madre Patria” de nadie en la América, pues cuando se

dio el “contacto entre ambos mundos”, España ni siquiera había nacido como

país (patria).

 

Los que realmente “conquistaron” (invadieron) al Anahuac y a su centro

geopolítico “México-Tenochtitlan” fueron los Reinos de “Aragón” y

“Castilla” dirigidos y SIEMPRE obedientes de la Corona VATICANA en Roma;

razón por la cual, a los Reyes Fernando II (de Aragón) e Isabel I (de

Castilla) quienes se sabe, financiaron los viajes de Cristóbal Colon y sus

ejércitos, UNICAMENTE ostentaron el título real y OFICIAL como de “REYES

CATOLICOS” y nunca (nunca) el de “REYES ESPAÑOLES”, por el mismo motivo

antes citado, de que ESPAÑA NO EXISTIA EN AQUELLOS AÑOS del comienzo de la

colonización europea en América. Ni Fernando II ni Isabel I fueron reyes de

España, fueron reyes de sus respectivos (países) reinos, Castilla y Aragón.

Punto.

 

Llegados a esta altura del presente ensayo, surge un cuestionamiento

natural… entonces, ¿quién fue el primer rey en la historia en ostentar el

título de “algo llamado España”? y al unísono, todos los historiadores,

académicos, investigadores o eruditos en la materia no podrán negar que

dicho personaje se trató del “Emperador Carlos V”, el joven monarca o “el

CESAR” del “Sacro Imperio Romano Germánico”, quien dicho sea de paso “NO

ERA ESPAÑOL” y no solo eso, ni siquiera era originario de la península

Ibérica (hoy España), sino que nació en los territorios de la corona

austriaca de los Habsburgo, en la ciudad de Gante (hoy Bélgica).

 

Al morir su padre en 1516, (el afamado Felipe I de Habsburgo, apodado “el

Hermoso”) el joven Carlos heredo aparte del “Sacro Imperio Romano

Germánico” también a los “reinos ibéricos” de su progenitor, quien se había

hecho de ellos, al casarse con Juana de Castilla (llamada también “la

Loca”) la hija heredera del matrimonio de los “Reyes Católicos” (Fernando

II e Isabel I). Tiempo después de la muerte de su padre, y ante la

imposibilidad de su madre (Juana) de reinar al estar incapacitada por

padecimientos mentales, Carlos juro únicamente como rey de Castilla y de

Aragón en 1518 y no fue sino hasta el 16 de mayo de 1528 que juro en

Valencia como REY DE ESPAÑA ostentado así el título de “Carlos I de

España”, día en que se puede decir nació realmente España y tuvo al PRIMER

REY DE SU HISTORIA, al quedar unificadas oficialmente en una sola las

coronas de Castilla, León, Aragón y Navarra (la totalidad de la actual

España).

 

Sí, en 1528 nació el país España, cuando tuvo jurado a su primer rey de

toda la península (Carlos I): ¡siete años después de la derrota de México

Tenochtitlan! (1521).

 

Fue de esa inesperada y fortuita manera, que “Carlos V del imperio

germánico” a la postre acumuló por un golpe de suerte un título real más y

se convirtió en 1528 en “Carlos I del imperio español”, y a pesar de no ser

“un castellano o aragonés” (ni siquiera hablaba castellano) gracias al

poder y riquezas obtenidas de las invadidas tierras mexicanas, antillanas y

peruanas, logró consolidar su poderosa corona europea y unificó bajo el

nombre de España finalmente, a los minúsculos reinos de la península donde

nació Hernán Cortes,  (Castilla, Aragón, León, Navarra, etc.) y que de no

ser por el “Cesar germano” y la “Conquista de América”, esos reinos

ibéricos hubiesen seguido otros tantos siglos más separados y

paulatinamente debilitados o extinguidos a merced de sus acechadores

musulmanes y británicos, y con ello quizás y muy probablemente España nunca

hubiese existido en el mapa.

 

De tal modo, ante la luz de estos datos históricos irrefutables, es lícito

afirmar que la Conquista de México la perpetró en realidad Castilla, Aragón

y el Vaticano, y NO el país ESPAÑA, puesto que este último nació casi una

DÉCADA DESPUÉS de la rendición del héroe Cuauhtémoc (el último TLATOANI

MEXICANO de la época prehispánica). España  solamente recogió y administró

la ocupación militar que materializó en los dominios de

México-Tenochtitlan, el castellano católico Hernán Cortes al servicio de su

rey romano-germano (Carlos V), irrespetando completamente a la nación

mexicana establecida desde el año 1325, la cual fue irrumpida abruptamente

en pleno esplendor, al ser sometida por las armas, para luego cambiarle a

sus habitantes el original gentilicio de “mexicanos” (en nahuatl,

"mexikah"), por el trasgresor título de “novohispanos”, cuando se instauró

el gobierno de ocupación llamado “Virreinato de la Nueva España” en 1535 (o

mejor dicho de la “Segunda España”).

 

Sirva este ensayo para hacer saber que después de 500 años, los mexicanos

de hoy debemos entender el engaño eurocentrista al que hemos sido

arrastrados por los “historiadores miopes” y los gobiernos desleales, es

momento de superar la muletilla propagandística de la “Madre Patria España”

y desecharla en el basurero de la historia:

 

¡España no es la Madre Patria de México!, es al revés… fue el “Padre-Madre

México” (porque así se llamaba ya: “Mexiko”) el que fue sacrificado para

darle vida y VER NACER a sus dos hijas: al país “España” y a su melliza

americana “la Nueva España”.

 

Aquí dejamos esta nueva entrega, no sin antes rogarles que atesoren esta

verdad en sus mentes y en sus corazones: hoy siglo XXI, hemos dejado atrás

la ocupación extranjera de la Colonia y vivimos en el “Segundo México” y

así como los “primeros mexicanos y sus tlatoanis” se decían orgullosos de

provenir de la remota Aztlán, nosotros con el mismo orgullo podemos decir,

sin titubeos ni vacíos y con la Verdad en la mano, que provenimos del viejo

Tenochtitlan, de aquel ensoñador y violentado “Primer México” que nos dio

vida a nosotros “los segundos mexicanos”… y a las “dos Españas” por igual.

 

 

Por: Tecuhzoma Teutlahua

 

“A la gloria de esa antigua sociedad de grandes poetas, matemáticos,

filósofos y guerreros que añoraban una vida entre Flores y Cantos y una

muerte al filo de la obsidiana”