Juan Tirado
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Cuitláhuac se aferra a la silla de Palacio de Gobierno. 

**El "lastre" de Morena asegura que no se irá ahora en diciembre.

**Los veracruzanos ruegan por que AMLO se lo lleve cuanto antes.

 

Tiene razón Cuitláhuac García Jiménez en cuanto a que permanecerá los 6 años para los que el pueblo lo eligió. Lo que no se descarta es que AMLO lo pudiera llamar para ocupar un cargo en su gabinete y, ni modo, a pedir licencia, o que en el referendum los veracruzanos le retiren su apoyo en 2022 y tenga que ahuecar el ala. Los seis años no los tiene garantizados, aunque haya sido electo para cumplirlos.

 

En su discurso de ayer, García Jiménez cometió un error de cálculo. Si bien es cierto, lo eligieron hasta el 2024, pero si en 2022 no logra pasar la consulta de Revocación de Mandato se tendrá que ir a vivir de nuevo con sus Papás y ahuecar el ala de "Casa Veracruz".

 

“Yo estaré aquí el tiempo por el que el pueblo me eligió. Seis años, no sé cuál sea la intención de columnistas y periodistas; primero habían dicho que me iría a los seis meses, después se cumplieron seis meses y le cambiaron al año, creo le habían parado pero se les cumplió el año y medio y vieron que no me fui”, Cuitláhuac García.

 

Es natural, explicable, que Cuitláhuac García no entienda las razones de que “columnistas y periodistas” insistan en que se podría anticipar su salida del gobierno estatal. Está claro que la política es algo más complejo que las matemáticas, y que especialmente en la política veracruzana no siempre 2 más 2 da como resultado 4.

 

Desde el principio se habló de la posibilidad de relevarlo a partir de diciembre del 2020, por una simple razón: Para entonces ya habrían transcurrido dos años de su gestión, y no sería necesario convocar a nuevas elecciones, pues con nombrar a un gobernador sustituto sería suficiente.

 

Más adelante se habló, en efecto, de la posibilidad de que se anticipara su salida, pues desde las entrañas mismas de Morena se sugería que “saldría más barato” convocar a nuevas elecciones, que esperar a que transcurrieran los dos años y tener que reconstruir la confianza de los veracruzanos en la propuesta de la 4T destrozada por el "lastre" de Cuitláhuac García como le dijo el Senador de Morena Ricardo Monreal.

 

Cuitláhuac García no se ha ido (lo cual no implica que, por fuerza, tenga que durar los seis años) pero lo que todos tienen bien claro es que su barco está a la deriva y la única forma de que llegue a buen puerto, es soltando el lastre.

 

Tanto en Palacio Nacional como aquí en Veracruz, el segundo aniversario del ascenso al poder del morenismo pasó sin pena ni gloria.

 

Lo que sí es cierto es que las circunstancias han cambiado y cambiarán más en el futuro. Hace una semana, la Suprema Corte de Justicia de la Nación echó para atrás la reforma electoral en materia electoral y ayer dio el golpe final con la anulación de la reforma al Código Electoral. No sólo tendrán que competir en igualdad de condiciones, sino que se abre la puerta para que más temprano que tarde se legisle sobre la figura de revocación de mandato como lo establece la Constitución federal.

 

Si Morena no logra mantener el Congreso por conflictos internos, malos gobiernos municipales, pésimo desempeño de los actuales diputados, la revocación de mandato llegará antes del amanecer y será empujada con un Congreso opositor.

 

Y entonces, es muy posible que Cuitláhuac no se quede por todo el tiempo que el pueblo lo eligió originalmente como ayer se escudó el grisaceo gobernante estatal.