PLANA MAYOR
Gaudencio García Rivera

Opacidad singular. Han pasado 7 meses del encuentro entre los titulares de la Secretaría de Educación de Veracruz y de la  SEP, para regularizar 2 mil 600 horas que estaban el aire, haciendo agua en la certeza  laboral de los docentes.

Pero del 21 de febrero para acá, cuando dio a conocer triunfalistamente el secretario de Educación, Z. Roberto Escobar García, y su equipo de trabajo, que todas las escuelas técnicas y generales del Estado tendrían asegurado el ciclo educativo, sin sombras laborales, es una verdad de Perogrullo.

El aparato estructural  de la SEV le sigue invadiendo una brutal maraña burocrática, despiadada, kafkiana, abominable en perjuicio de miles de trabajadores de la educación.

Mientras su titular, el sibarita Roberto Escobar, actúa con el síndrome del Avestruz. Él y su brillante equipo han empantanado los reclamos de los profesores que se plantearon a principio de año, por omisión, pasividad o comisión, que son sinónimo de corrupción.             

El conflicto de las horas docentes es un rezago ancestral, pero bajo el gobierno morenista de Cuitláhuac García la SEV se comprometió resolver de fondo, sin matices, y regularizar de inmediato los pagos a los docentes de la entidad.

Sin embargo, en la nueva narrativa, el titular de la SEV, que proviene del Movimiento Magisterial Independiente Veracruzano –una organización que logró hacer contrapeso en el gobierno del defenestrado exgóber Javier Duarte-, se confabula con la SEP para cortar las horas prorrogadas a los sindicalistas, sin pago de retroactividad.

Esto significa, que el nuevo juego laboral acordado entre la SEV y la SEP, dejan en completo estado de indefensión al magisterio veracruzano. Y la SEP, cínicamente, se convierte en un singular bucanero con el respaldo de la SEV, su cortesano.

Antes, según versión de la cúpula magisterial, ocurría el corte de  horas prorrogadas en el octavo mes del año, pero había el pago retroactivo en noviembre o diciembre. Hoy, con el gobierno federal de la cuatroté, se da un asalto a despoblado que antes no ocurría.

Hay un corte de pago de horas prorrogadas, pero no hay retroactivo, qué desfachatez. Y entonces donde quedaron los buenos oficios del titular de la SEV, Z. Roberto Escobar García, se preguntan los sindicalistas del SNTE, Sección 32.

¿Dónde están los resultados alentadores para el magisterio veracruzano que se suscribieron con el titular de la SEP el 21 de febrero de 2020?

La pasividad o nulidad de Z. Roberto Escobar, el exestríper, que llegó a la SEV con una mano atrás y otra adelante, ¿no es solo una deshonra para el magisterio veracruzano sino para la nueva clase política morenista en el poder?

Hoy, cuando los sindicalistas requieren todo el apoyo del sector patronal para paliar la crisis que provocó la pandemia Covid-19 y la económica, el gris y anodino secretario actúa como en tierra de ciegos el tuerto es rey.

Vive en  los preparativos del trapecismo político para ir en pos de un cargo popular en  el 2021. ¡Qué se joda el magisterio!