MAREA ROJA.
J.J. CASTILLO.

El diputado local de Acción Nacional Bingen Rementeria Molina deja las suelas de sus finos zapatos en el recorrido en las calles de la periferia en el municipio de Veracruz, repartiendo despensas, refrigeradores repletos de lácteos y carnes frías, así también como pantallas en diferentes puntos para que los infantes tengan acceso a sus respectivas clases, con el fin de darse a conocer como un verdadero ser humano que está con la población más desprotegida.

Obvio que lo humano a este legislador le salió a diez meses en que se lleven a cabo las elecciones intermedias donde les darán su voto de confianza a candidatos a diputados federales, locales y presidentes municipales, por lo que pretende que el electorado lo lleve a sentarse en la silla más importante del municipio de Veracruz.

De igual forma el también panista Juan Manuel Unanue Abascal trata de congraciarse con la sociedad del municipio de Boca del Río, con la esterilización de mascotas caseras y la tramitación testamentaria sin costo alguno, ya que pretende ser el alcalde de este paradisíaco municipio, pero lo más importante para este par de jóvenes políticos es sacar del ostracismo en que se encuentra el Partido de Acción Nacional, instituto político que los abandera en la contienda electoral.

Ostracismo que ha sido provocado por esa casta de pillos que se han adueñado de ese instituto político y en los cargos de elección popular lo han ocupado para enriquecerse y lo más grave perjudicar y ofender a la sociedad sintiéndose VIRREYES.

Pues bien, quizás este par de militante de Accion Nacional trata de hacerle ver a la población de esta zona metropolitana de que su instituto político es la mejor opción de los demás partidos para que sigan administrando los recursos de Veracruz Puerto y Boca del Río, los alcaldes de los respectivos municipios hacen lo propio para denostar a los futuros candidatos y al Partido de Acción Nacional.

Todo parece indicar que Fernando Yunes Márquez, alcalde de Veracruz y Humberto Alonso Morelli alcalde de Boca del Río, no es del agrado de ellos de que la sociedad de ambos municipios se inclinen por los diputados Bingen Rementeria Molina y Juan Manuel Unanue Abascal para que en el momento dado sean candidatos a las respectivas alcaldias que hoy dicen gobernar, importándoles un bledo el sentir y la decisión del pueblo,ya que ambos tienen decidido quien será su sucesor, como en cualquier monarquia.


Lo grave para el Partido de Acción Nacional, es de que este par de neopolíticos que llegaron a este puesto de elección popular, por el tráfico de influencias del entonces gobernador Miguel Ángel Yunes Linares y no por voluntad popular, les importa un comino el poco prestigio que tiene este instituto político, porque le están cabando su tumba con la instalación de los retenes recaudatorios, consiguiendo el repudio de la sociedad hacia las siglas del partido azul.

Hay que tomar en cuenta que la dirección de tránsito municipal de Veracruz depende directamente del alcalde panista Fernando Yunes Márquez, lo mismo que la de Boca del Río, aunque el también panista Humberto Alonso Morelli pretenda eludir su responsabilidad argumentando que tránsito ya se lo paso a la Armada de Mexico, la preguntaría sería si este cambio está autorizado por el Congreso del Estado, pues ninguna autoridad puede decidir sobre la Constitucion.

Las manifestaciones públicas presenciales en contra de estas violaciones a los derechos constitucionales han sido raquíticas, pero no estaría por demás que tanto el congreso, como los propios alcaldes le echara un vistazo a las redes sociales y se percatarían la bola de nieve que se está formando en contra del Partido de Acció y que la factura la pasarán en el próximo proceso electoral, porque la sociedad de propios y extraños a estos municipios está hasta la madre de tanto abuso e impunidad de Fernando Yunes Márquez y Humberto Alonso Morelli. AL TIEMPO