Prosa aprisa
Arturo Reyes Isidoro

Bien, bastante bien le salieron las cosas ayer al presidente Andrés Manuel López Obrador en su visita a la Casa Blanca y no tiene por qué regateársele nada.

El güero ni lo regañó ni lo humilló, como se pronosticaba. Se mostró muy terso, aunque eso no quiere decir que no lo pueda hacer más adelante cuando ya no lo necesite para usarlo para sus propósitos electorales.

Pero creo que lo mejor estuvo en la cena donde se anunciaron inversiones en México, tanto de empresarios mexicanos como estadounidenses, que es lo que está urgiendo.

El portal sinembargo.mx estuvo dando seguimiento a la empresaria Patricia Armendáriz Guerra, directora general de Financiera Sustentable y Consejera de Grupo Banorte, única mujer de la comitiva, quien como una verdadera reportera estuvo informando lo que sucedía adentro, a través de su cuenta de Twitter.

“La industria del acero en EEUU expresando optimismo en México”, puso en unos de sus mensajes, con la foto respectiva; en otro: “La comunidad Judía felicitando a @lopezobrador_”; en uno más: “Miguel Rincón anunciando inversiones en eeuu” (Rincón es el presidente de Bio Papel).

La visita es histórica. La relación entre los gobiernos de ambos países nunca ha sido fácil, pero AMLO (en mucho gracias a Marcelo Ebrard) sorteó muy bien el encuentro. Seguramente recuperará puntos en las encuestas en las que casi en todas anda debajo de un porcentaje de 50%.

Silenció los cañones, por lo pronto. Muchos querían que le fuera mal y tenían preparado un verdadero arsenal de memes para acabárselo. De todos modos antes de su viaje le dieron con todo, o sea, de todos modos recibió una buena cuota de metralla mediática y cibernética.

A ver si no regresa a lo mismo y ahora a ver quién lo va a aguantar en sus mañaneras.

Por hacer su trabajo enferman ellas; ¿y él?

Una tarjeta informativa de la delegación Veracruz Norte del IMSS informó que su titular, María de Lourdes Carranza Bernal, dio positivo a la prueba del covid-19, pero que se encuentra estable y sin síntomas graves.

El 5 de junio pasado, la delegación de Veracruz Sur dio a conocer que la delegada Célida Duque Molina también había dado positivo, e igual estaba estable y sin síntomas graves. El 18 de junio reanudó sus actividades.

Algo que debe mencionarse es que ambas habían estado recorriendo hospitales de la institución en el Estado. Carranza Bernal apenas estuvo hace una semana el Hospital General de Zona en Cardel donde recorrió los servicios médicos que tienen la tarea de atender a los pacientes afectados por covid-19, así como las áreas que dan continuidad a la atención de los programas prioritarios.

O sea, usando un dicho popular, han dejado los pelos en la cerca por cumplir con su deber profesional y con su responsabilidad oficial, como lo han hecho también cientos de ejemplares mujeres y hombres veracruzanos de áreas médicas, de enfermería y químicas, muchos de los cuales lamentablemente han fallecido.

Aparte de acompañar al gobernador en la supervisión de instalaciones para adaptarlas para la atención de enfermos, ¿alguien ha visto alguna vez que el secretario de Salud, Roberto Ramos Alor, haya visitado alguna vez un hospital donde se atiende a infectados, para supervisar que estén funcionando adecuadamente y se esté dando la atención debida?

Al señor nos lo presentan todas las noches muy limpio y almidonado, cómodamente en una sala, con una sonrisa bonachona, solo dando el reporte de casos, pero hasta ahora no nos lo han mostrado en el campo de batalla, estimulando con su presencia a las tropas que se juegan su vida las 24 horas del día y de la noche, viendo que no falten insumos, medicamentos, equipos, hablando con los familiares de los enfermos, y menos usando cubrebocas.

No se le desea mal y menos que se enferme, pero se ve que no está dispuesto a correr ningún riesgo profesional. Es general de cuatro estrellas, o de cinco, que dirige batallas pero desde su escritorio, y que seguramente, él sí, come a sus horas y duerme sus ochos horas en forma tranquila.

Como diría el extinto dueño y director del Diario de Xalapa, Rubén Pabello Acosta, ¡qué chulo veraneando!

Cayó otro Duarte

Quién sabe si como efecto de la visita del presidente Andrés Manuel López Obrador a Donald Trump detuvieron ayer en Florida al otro Duarte exgobernador, César Duarte.

El angelito está acusado de, al menos, el desvío de mil 200 millones de pesos y al igual que el de Veracruz, dejó una gran deuda y un serio daño a las finanzas de Chihuahua.

César y Javier fueron gobernadores en el mismo periodo, ambos del PRI. Quién sabe si AMLO pidió su devolución para aprovecharlo y mostrarlo a los mexicanos como un vivo ejemplo de la corrupción que imperó en el pasado inmediato.

Casos como los de los Duarte cómo golpean al tricolor, que trata de flotar. Son sus peores propagandistas. El presidente no puede decir que se vino con las manos vacías.

Congresistas de EU los traían en la mira

A propósito de la visita del presidente a Estados Unidos, congresistas norteamericanos traían desde el año pasado en la mira a los dos Duarte.

El pasado 6 de enero publiqué en este espacio: “Cinco días antes de que un juez de control determinara retener en prisión al exgobernador Javier Duarte de Ochoa, la decisión prácticamente estaba cantada.

El 30 de diciembre del 2019 recién concluido, El Financiero publicó que el Congreso de Estados Unidos mostraba ‘preocupación’ por la relación de una veintena de gobernadores y exgobernadores con el crimen organizado, uno de ellos Duarte, el de Veracruz.

El diario especializado en finanzas, economía y negocios, basaba su nota en el informe ‘México: Crimen organizado y organizaciones de tráfico de drogas’, elaborado por el Congressional Research Service.

La última semana de diciembre se publicó el documento y en él se dijo: ‘La participación criminal de los gobernadores estatales y otros delincuentes refleja el alcance de la corrupción en las capas del gobierno y en todos los partidos en México’.

Según El Financiero, entre los ‘ejemplos notables’ de exgobernadores corruptos se incluye el nombre de Duarte”. A otro que incluía era al de Chihuahua. Ni uno ni otro la tienen fácil para salir pronto.

Marcelo Ebrard, el ganador

Salió bastante bien el presidente López Obrador de su visita a Trump. Pero el verdadero ganador fue el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, el orquestador de todo. Es el más fuerte aspirante a suceder al tabasqueño dentro de cuatro años y medio.

Con Marcelo, por cierto, colaboran de cerca dos veracruzanos: Julio César Sánchez Amaya, oriundo de Actopan, en el área de seguridad que tiene relación con los gobiernos de Estados Unidos y Canadá, y Enrique Ampudia Mello, “el único veracruzano que reconoce haber nacido en la Ciudad de México”, como se define, también en un área de asuntos especiales, por delicados, que tienen que ver con el vecino país del norte.

En una visita a la Ciudad de México el año pasado, me sorprendió constatar que en la Secretaría de Ebrard tienen y llevan una exacta y puntual radiografía de Veracruz, lo que me hizo pensar que tal vez también de los demás estados del país por si se ofrece tener al día el pulso de la nación en 2024.