Columna 33
Carlos Lucio Acosta

 

                   VERACRUZ (EUM).- El duelo entre periodistas forma parte de la competencia por dominar el mercado de la información.

                   No es necesario recurrir a los servicios de Wikipedia, la enciclopedia digital más grande del mundo desarrollada por Jimmy Donal Wales, para documentar antecedentes por medio de internet.

                   En el estado de Veracruz contamos con casos que rompen con la sonada versión de que “perro no come perro”. Sucede que en la tierra del poeta Salvador Díaz Mirón no solo se comen canes peludos, calvos o con problemas de sarna, sino que también los digieren.

                   Leamos algunos de los ejemplos más a la mano del turbio mundillo de la información impresa.

                   Primero, el periodista y escritor Rubén Pabello Acosta, fundador y director del Diario de Xalapa, sostuvo guerra de textos con el periodista y escritor León Barradas Hernández, director del diario El Comentario.

                   Aunque el tema central giraba en torno a que el ,gobernador de la época preferenciaba a uno de los dos medios con los convenios publicitarios, atrajo de manera deliberada o accidental el nombre de una respetable dama de rancio abolengo.

                   Segundo, años después del lamentable incidente retorna al cuadrilátero el periodista y editor Rubén Pabello Acosta, para enfrentar lanza en ristre a don Juan Malpica Mimendi, presidente y director del consejo de administración del diario El Dictámen, de Veracruz.

                   Grupo ciudadano propuso poner el nombre de la señora Falla Murillo a céntrica calle de la ciudad, sugerencia que enfurece por razones desconocidas al autor de Reportaje en Centroamérica, y lo que incendia el ánimo del propietario de “el decano de la prensa nacional”, fue cuando el periodista xalapeño califica a la distinguida dama de “dudosa reputación”.

                   Hubo un reto a duelo con armas de fuego en el Paseo de los Lagos que jamás se llevó a cabo porque uno de los comunicadores no quiso vestir de levita y sombrero de copa como en los viejos tiempos del honor y de la gloria.

                   Tercero, años más tarde el periodista y editor Ángel Leodegario Gutiérrez Castellanos, director y propietario de los diarios Política, de Xalapa, y Diario del Sur, de Acayucan, enfrenta a influyente empresario periodístico con amplia presencia en el sureste y zona centro del estado.

                   La causa que durante breve tiempo fue tema obligado en los cafés políticos, la defensa de un alcalde que se enojaba a mejorar determinado convenio publicitario.

                   Cuarto, el editor y escritor Othón Arróniz Báez, fundador de la Facultad de Letras Españolas de la Universidad Veracruzana y de los diarios El Mundo, de Córdoba y El Mundo, de Orizaba, chocó con el empresario de ascendencia libanesa Chara Manzur Julián.

                   Las razones que propiciaron la agresión verbal en céntrico establecimiento en la ciudad de los treinta caballeros, el cual estuvo a punto de terminar en golpes físicos, se desconoce hasta el momento.

                   Lo cierto es que meses después surgiría el diario “2001, el futuro hoy”, en donde el respetable hombre de negocios figuraba como presidente del consejo de administración de la Editorial 2001, S.A. de C.V.

                   Los pleitos verbales, escritos, a puños o mentales entre periodistas no se recomiendan ni con mantequilla, pero las pasiones humanas por lo regular se van a los extremos.

                   Bajo ninguna circunstancia es aceptable. Sin embargo, la posibilidad existe.

                  

Sólo para tus ojos . . .

 

 

                   ¿Se pueden tensar las relaciones institucionales y personales entre el secretario de gobierno Eric Patrocinio Cisneros Burgos y el subsecretario de Finanzas y Administración de Sefiplan, Eleazar García? 

 

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