BREVES DE AGUARENA
Juan Salomón

 

Este reportero escuchó por primera vez el nombre de Domingo Muguira al final de la década de los 70. Y fue en el año 2001 cuando lo conoció personalmente. El entonces Subcomandante Marcos (hoy Galeano) pasó por Córdoba-Orizaba en su recorrido hacia la capital del país. Domingo publicó una carta abierta en todos los periódicos de la cadena de los “Soles”, la Organización Editorial Mexicana, propiedad de su amigo Mario Vázquez Raña, criticando con dureza al líder del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).

 

–¿Quién es y qué reputación tiene aquí Muguira? –Se le preguntó a personas de Córdoba.

 

Lo calificaron de todo:

 

–Es cafetalero, uno de los hombres más ricos de la región, juega fuerte en casinos de Las Vegas, tiene negocios en México, Estados Unidos y Europa, es amigo de poderosos empresarios y políticos mexicanos y extranjeros, apoya a quienes le piden ayuda. Es una verdadera leyenda –respondieron con admiración mujeres y hombres.

 

–¿Oiga Domingo, usted se lleva con todos, cómo le hace para ser amigo de Fidel Herrera, Gerardo Buganza y Dante Delgado sin que se enojen, por ejemplo? –Le preguntó este columnista en 2004 en sus oficinas en el fraccionamiento Club Campestre, cuando los tres eran candidatos a la gubernatura de Veracruz.

 

–Mira, aquí entre nos, es cierto lo que dices, son mis amigos y a los tres apoyé para su campaña. Los quiero, los aprecio –contestó socarrón y soltando una jovial sonrisa.

 

Coincidían el reportero y Muguira con frecuencia lo mismo en lujosos restaurantes de mariscos que en modestos establecimientos de comida típica mexicana, cada quien en su mesa. Él vestido de blanco o camisa de colores encendidos y siempre con la sonrisa a flor de labio. Saludador y amable con todo mundo.

 

Sus amigos y periodistas Romeo Ortega, Alfredo Ríos y Sonia García escribieron sendos libros biográficos del estimado cafetalero y todavía les faltó espacio y tiempo para hablar más de este hombre que ha dejado huella entre quienes lo trataron.

 

En su funeral se contaron infinidad de anécdotas e historias reales unas, inventadas otras sobre este personaje que como el de la canción de Paul Anka para Frank Sinatra:

 

–Vivió la inmensidad sin conocer jamás fronteras, jugó sin descansar, y a su manera…

 

La tarde del viernes de “todos santos” se esparció la noticia: Domingo Muguira Revuelta, de 80 años, falleció en el sanatorio Covadonga de Córdoba, donde había sido internado días antes.

 

Descanse en paz este hombre que acaso también influyó políticamente para que su hija Paulina fuera diputada local y sus yernos Juan Antonio Lavín Torres y Armel Cid de León Díaz, alcaldes de Córdoba y Fortín de las Flores, respectivamente.