BREVES DE AGUARENA
Juan Salomón

 

Algún día del segundo semestre de 2014, el entonces gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, dio la luz verde para que su esposa Karime Macías Tubilla fuera diputada federal plurinominal o por el distrito de su natal Coatzacoalcos, luego coordinadora de la diputación veracruzana en el Congreso de la Unión y, finalmente, gobernadora del estado por 2 años, de 2016 a 2018.

 

A partir de entonces se empezó a trabajar en el audaz plan por un equipo de primer nivel encabezado por Juan Nicolás Callejas Arroyo, Alberto Silva Ramos y otros allegados a Duarte.

 

Habría sido la primera mujer gobernadora de Veracruz. ¿Qué pasó? ¿Por qué hubo marcha atrás? ¿Acaso desde Los Pinos ordenaron que se abortara el proyecto? Tal vez.

 

El candidato del PRI para la gubernatura de dos años fue Héctor Yunes Landa y no Karime Macías. El gobernador fue Miguel Ángel Yunes Linares, postulado por el PAN.

 

Javier Duarte pidió licencia al cargo, huyó a Guatemala y lo detuvieron meses después.

 

Karime también hubo de salir del país junto con sus pequeños hijos porque se libró orden de aprehensión en su contra por desvío de varios millones de pesos.

 

Ayer fue capturada en Gran Bretaña y posteriormente liberada, tras pagar una fianza en libras esterlinas equivalente a más de 3 millones de pesos. Se defenderá por la vía jurídica desde su domicilio.

 

Quizás pronto sea extraditada esta dama que alguna vez soñó con ser gobernadora de Veracruz.

 

Duarte sigue preso en el Reclusorio Norte de la ciudad de México. Así se escribe la historia de la política a la mexicana. En este caso, un capítulo muy parecido a un cuento de hadas que se convirtió en pesadilla y cuyo desenlace aún no se conoce.