12HORAS
Augusto ÁLVAREZ

 

  • En la cresta la vorágine de la narcoviolencia en Veracruz; asesinan a un periodista en Actopan; aparecen mantas del crimen organizado en Xalapa; taxistas incendian una patrulla en Huatusco

 

12HORAS / HUATUSCO, Ver.-La vorágine de la narcoviolencia en Veracruz continúa en la cresta este fin de semana, cobrando víctimas colaterales, ante la ineficiencia e impunidad del aparato gubernamental morenista.

Este viernes fue asesinado por la noche en las puertas de su negocio de la Bocanita, municipio de Actopan, el reportero del periódico Gráfico de Xalapa, Jorge Celestino Ruiz Vázquez,  quien había sido amenazado de muerte con anterioridad y balaceado su casa.

La policía local continúa  en busca de los sicarios que dieron muerte al comunicador, que en sus últimos textos denunciaba la corrupción y desviación de los dineros públicos del alcalde panista de Actopan, José Paulino Domínguez, quien se presume es el autor intelectual.

Bajo este escenario enrarecido que se vive en Veracruz, donde la paz social de los veracruzanos se ha opacado por la agudización de los delitos de los delitos de alto impacto social en los 8 meses de la gestión del gobernador morenista Cuitláhuac García, apareció unas mantas del crimen organizado en la capital del estado.

Los mensajes de las mantas, colocadas algunas de ellas en los puentes peatonales de la Escuela Normal Veracruzana, firmados por el grupo criminal de los 35 Zetas, anuncian una limpia de sus rivales y de los cuerpos policiacos que están coludidos con la competencia criminal en la entidad.   

La policía local de la SPP desplegó  de inmediato un operativo para retirar las mantas amenazantes. Sobre este hecho, ni el titular  de la SSP, Hugo Gutiérrez, ni el secretario de Gobierno, Eric Patrocinio Cisneros Burgos, emitieron una declaración para fijar una postura oficial del gobierno de Veracruz.

Por la noche del sábado 3, en el municipio de Huatusco –en la zona centro del estado-, un grupo de taxistas se revelaron en contra de la policía local porque uno de sus agremiados, Enrique “N”, detenido a petición de sus familiares por estado de ebriedad, fue reportado más tarde muerto por un aparente infarto.

Según datos de los operadores el volante, su compañero Enrique “N” fue muerto por la presunta golpiza que le dieron los policías, lo que a la postre le provocó un paro cardiaco.

Irritados por los abusos de la policía local los taxistas realizaron una marcha plantón a las 11 horas de este sábado y al no encontrar respuesta de las autoridades locales voltearon  una patrulla y minutos después la incendiaron.

El gobierno de Veracruz hasta este momento no ha emitido una declaración oficial sobre estos hechos violentos. Las secretarías  de Gobierno y de la SSP guardaron un silencio ominoso.

La coordinación general de Comunicación Social no emitió, como siempre,  ninguna postura del gobierno morenista sobre los últimos hechos violentos que mantienen en estado disfuncional a Veracruz, donde los grupos criminales mantienen de rodillas al aparato gubernamental.