Reportaje
Arturo Salgado

A dos años de la próxima sucesión municipal en el Estado de Veracruz, muchos acelerados ya asoman la cabeza para anotarse en lista de futuros aspirantes.

Siguen creyendo que por madrugar amanece más temprano.

Pese a que no son los tiempos y que el camino para el proceso 2021 es todavía muy largo, los despistados no quieren quedarse atrás. Ya se les observa operando en distintos municipios de la geografía estatal, financiados por los alcaldes en funciones, destacan hermanos, amigos, amantes y cómplices.

En Veracruz puerto, con el permiso del joven edil se mueve una diputada local identificable por su adicción a dios Baco. Otro legislador más hace su lucha apoyado en las valencianas de su padre, un senador del montón.

En Boca del Río, el alcalde en turno, divorciado de la familia imperial,  presenta y promueve a su pupilo personal.

En Acayucan, el hijo sumiso del clan que explota las siglas perredistas, trabaja sin vergüenza alguna a favor de sus hermanos. La familia “tomatodo” confía que el candidato, si no es uno, es la otra.

Por cierto, nos comentan que en Acayucan, municipio clave en el sur del estado, por considerarse la llave que abre el sureste mexicano, está presentándose una batalla tempranera por las candidaturas a la alcaldía, nunca antes vista.

Se han “destapado”, nos dicen, los suspirantes de siempre, esos fracasados que nunca han ganado ni siquiera en las casillas donde acuden a votar.  Esta vez se suman caras nuevas sin trabajo ni trayectoria social que los respalde ante un electorado que ya tiene memoria e identifica a falsos profetas del bienestar, que sólo aparecen en tiempos electorales.

Y mientras unos exhiben su desesperación por alcanzar candidaturas para la contienda municipal 2021, otro personaje político es considerado favorito en las encuestas. Su nombre: Marcos Martínez Amador, quien no ha manifestado deseos de volver a buscar la alcaldía acayuqueña, pese a la reconocida obra social y material efectuada en el cuatrienio 2014-2017.

El lugar de alta aceptación que ocupa Marcos ante la ciudadanía de Acayucan, es producto de su incansable trabajo. Trasciende que es un animal político de 18 y hasta 20 horas diarias de trabajo.

Así lo hizo durante los cuatro años de su mandato municipal. Así lo sigue haciendo desde que concluyó su administración el 31 de diciembre de 2017. Así lo hace desde hace 26 años a través de la Promotora Martza.

Siempre llevando bienestar social a la gente más necesitada de Acayucan. Del 1 de enero de 2015 a la fecha, más de 10 mil acciones diferentes realizadas, todas comprobadas con nombres y apellidos de los beneficiados, quienes hacen público su sincero agradecimiento a Marcos Martínez.

Ya no está, Esperanza Delgado Prado, la inseparable acompañante de Marcos en su larga trayectoria entregando beneficios al pueblo de Acayuca, razón más que suficiente para que Martínez Amador continúe en su memoria esa labor altruista. 

Por esas acciones humanitario realizadas en décadas, Marcos no tiene prisa por adelantar el reloj político 2021, todo a su tiempo, aseguran.

El poder de convocatoria de Marcos es incuestionable. Con motivo del Día de la Libertad de Expresión, 62 periodistas, de distintos medios informativos de Acayucan, acudieron a la comida que les ofreció este viernes 7 de junio, lo que habla de la aceptación que tiene también en todo el sector de la comunicación.

Por todo lo que representa, más allá de las fronteras acayuqueñas se preguntan:

¿Quién podría ganarle a Marcos Martínez Amador en 2021?

Se vale apostar.

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