Columna 33
Carlos Lucio Acosta

 

                   VERACRUZ (EUM).- El recrudecimiento de la inseguridad  pública y privada es el sello dominante en los primeros tres meses del gobierno de Cuitláhuac García Jiménez.

                   El capítulo uno de la historia trágica  del ingeniero mecánico electricista egresado de la Universidad Veracruzana y con maestría en ingeniería eléctrica en el Instituto Politécnico Nacional (IPN), inicia en diciembre del 2018 y termina en febrero del 2019.

                   En solo 90 días consecutivos pierde la aparente tranquilidad con el aumento de hechos sanguinarios que rebasan el estado civilizado para entrar al terreno de las más condenable de las barbaries.

                   El despido de personal al servicio de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, la escasez de circulante, el cierre de establecimientos comerciales, el incremento del desempleo y la migración de veracruzanos a otras entidades del país y del extranjero, aumentó un índice de robos a casa habitación y asaltos a mano armada a pleno día.

                   El secuestro, la extorsión y el asesinato, elevaron acciones de la delincuencia organizada y común en las zonas urbana y rural del estado.

                   El asalto a trenes cargueros, a líneas de autobuses de pasajeros y automóviles particulares, han sembrado el terror en la comunidad.

                   La policía de los 212 municipios con cuentan con los suficientes recursos humanos, económicos, administrativos y técnicos, para enfrentar a los autores de estos condenables incidentes que rompieron con la paz social.

                   Las cámaras empresariales, asociaciones de industriales, organizaciones no gubernamentales, asociaciones religiosas, sindicatos y partidos políticos, se han pronunciado en contra del clima que frena el desarrollo económico y el crecimiento laboral de ciudades y puebles, y pone en peligro la vida humana.

                   La secretaría de Seguridad Pública no ha podido contener el avance operativo del poder destructor de los cárteles del narcotráfico a lo largo y ancho de la entidad.

                   La desapariciones constantes de mujeres, hombres, jóvenes, adolescentes y niños, siembran el temor si no en toda al menos en la mayor parte de la población veracruzana.

                   La presencia de las secretarías de la Defensa Nacional (SEDENA), de la Marina Armada (SEMAR), de la Policía Federal (PF) y de la Guardia Nacional (GN), encienden todavía más la furia de las células regionales del crímen organizado.

                   Tres meses en que la mayor parte de la población decidió convocar a la formación de las denominadas guardias sociales, autodefensas, policía comunitaria, ciudadanos organizados o vecinos vigilantes, en defensa de su patrimonio, del producto de su trabajo y de la vida de sus familias.

                   Cinco instituciones altamente especializadas en materia de seguridad solo han logrado enfrentamientos aislados con diferentes células y bandas asociadas a los cárteles del narcotráfico que operan en diferentes regiones de Veracruz.

                   Las estadísticas oficiales sobre el trasiego de droga, extracción de órganos humanos, tráfico de armas y desaparición de menores de edad, aumentaron en forma altamente peligrosa en los recientes tres meses.

                   El pago de piso es otra de las modalidades financieras aplicadas por la delincuencia en tianguis, plazas, mercados, centros comerciales, puestos, tiendas de autoservicio, bares, antros, restaurantes, almacenes, bodegas, estacionamientos y negocios de giros diversos.

                   La declaratoria de guerra al narcotráfico por el entonces presidente Felipe Calderón Espinoza no solo cumple doce años de vida activa, sino que todavía no tiene fecha de caducidad.

                   Algunos alcaldes analizan probabilidades de acercamiento con las dirigencias delincuenciales para negociar la pacificación en sus respectivos municipios.

                   Los diarios capitalinos Gráfico de Xalapa, AZ Xalapa y el porteño AZ Veracruz llevan seguimiento sobre ejecuciones de mujeres, hombres, jóvenes, adolescentes y niños cada veinticuatro horas en diversos rumbos de la entidad.

                   El Gráfico de Xalapa presenta, en la parte superior derecha de su primera plana, en fondo rojo, la leyenda “Busca hoy en policiaca”, luego resume en breves líneas el tipo de violencia y el número de víctimas registradas el día anterior.

                   Mientras que AZ Xalapa y AZ Veracruz publican, en la parte inferior izquierda de la primera plana, el encabezado “Veracruz sin ley”, después en orden descendente la fotografía de las presuntas víctimas para redondear el tema y luego subtitulan los casos de ejecutados, muertes y acribillados, con la recomendación de continuar en la página de nota roja.

                   Los gobiernos de Miguel Ángel Yunes Linares, Javier Duarte de Ochoa, Fidel Herrera Beltrán y Miguel Alemán Velasco, contaminaron el aire de tranquilidad que respiraba Veracruz.

                   Las noches ya no huelen a jazmín, como dice la letra de cierta canción romántica, sino a miedo, terror y muerte.

                   Los cuerpos destazados, desechos en tambos con ácido o en una tumba sin nombre, son algunos de los riesgos que se corren en la entidad.

                   Un ligar atrapado por las garras de la ambición, de la indiferencia, de la complicidad, de la corrupción y el pago de facturas políticas a costa de vidas humanas en su mayoría inocentes y ajenas a los acuerdos siniestros.

                   Veracruz vive bajo amenaza y violencia extrema.

                   De eso no existe la menor duda.

 

                  

                   Sólo para tus ojos . . . 

 

                   ¿Será cierto que el presidente Andrés Manuel López Obrador pidió, con la reserva del caso, informe confidencial al titular de la Sedena sobre lo que acontece en Veracruz?l

 

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