COMO VEO… DOY
NEFTALÍ URBINA DÍAZ

 

*PANORAMA NADA HALAGADOR PARA EL PAÍS Y EL ESTADO EN ESTE 2019 

*TITULAR DEL DIF SE BURLA DEL GOBERNADOR CUITLÁHUAC GARCÍA 

Que doloroso es comenzar un año nuevo sin un ser querido, pero más doloroso aún, iniciar un año con la partida de alguien a quien hemos escogido como parte de nuestra propia familia, la partida de ese amigo al que conocimos desde hace muchos años, cuando éramos tan jóvenes que, nos comíamos el mundo y no nos importaba tanto el futuro porque nos creíamos inmortales. Hoy, con profundo pesar, la nostalgia llega y no dejo de pensar en ese gran amigo que fue, hasta sus últimos días, Rafael Morales, mejor conocido en el ambiente periodístico como Moraliux, un gran caricaturista veracruzano admirado por sus amigos y la clase política, debido a sus cartones lapidarios y otras veces, lo suficientemente sarcásticos como para hacer rabiar a quien iban dirigidos. De igual forma, Moraliux era lapidario con sus amigos y sarcástico, se reía siempre, hasta de sí mismo, porque decía que, la vida no se podía tomar en serio cuando, lo que más nos preocupaba era el cómo resolver los asuntos cotidianos, porque para eso somos hombres, decía ¿Cuántas cosas vivimos juntos? ¿Cuántas veces nos encontramos en los lugares más comunes? Pero, sobre todo, cada vez que nos encontramos, era terminar riendo de nuestras penas y nuestras angustias porque, las cosas se tienen que resolver de una u otra forma y la vida, me decía, hay que vivirla con pasión. Y así es como deseo recordarlo, como el hombre apasionado de la vida que vivió, hasta el último momento, como él quiso y se fue, con una sonrisa en el rostro, Buen viaje Moraliux, apártame un buen lugar porque, allá nos vamos a volver a reír nuevamente de todo y de todos. 

El pasado 6 de enero, el gobernador de Veracruz señaló, durante el 104 aniversario de la promulgación de la Ley Agraria, que se va a impulsar el campo y se van a implementar medidas para el desarrollo del agro en nuestro Estado; a estas alturas del año, conviene hacer una reflexión sobre lo que está ocurriendo con la política mexicana. El presidente de la República, López Obrador, ha prometido demasiadas cosas a la población, una serie de medidas populistas que, no sabemos cómo va a cumplir pues, es demasiado dinero lo que está poniendo en juego para la gente que se encuentra carente de lo más elemental. Apoyos a la tercera edad, a los jóvenes sin trabajo, becas, en fin, situaciones que se arreglan con dinero y que, asegura el primer mandatario, son posibles de conseguir y de entrada, ha aumentado el presupuesto para nuestra entidad, como nunca y está destinando recursos a diversas áreas de interés social, pero nuestra pregunta sigue siendo ¿De dónde va a obtener esos recursos? 

Los precios de las gasolinas han bajado al inicio de año, no como una medida del gobierno federal, sino como consecuencia de la baja en los precios internacionales del hidrocarburo, además de que, entre otros aspectos, el precio de nuestra moneda, ha recuperado valor frente al billete verde; sin embargo, el anuncio de la construcción del muro fronterizo nos mantiene preocupados, situación que, aunada al lamentable accidente donde perdieron la vida la gobernadora y el senador de Puebla, tienen a nuestro país, políticamente, en una pausa de la que nos mantendremos pendientes, por lo menos, hasta la próxima elección en ese Estado. Mientras tanto ¿Cómo nos afecta a los veracruzanos la toma de decisiones del Presidente de la República? Vemos, no sin sorpresa que, si en un momento determinado, el primer mandatario toma una decisión equivocada, todos sus planes se vendrán abajo, debido a que están basados en medidas populistas muy difíciles de sostener, y si de pronto, una de esas medidas afecta al campo o a los programas sociales que, de acuerdo al pensamiento de Morena, estaban considerados como clientelares, la respuesta será, más que obvia para la primera mitad del sexenio y se verá reflejada, nuevamente, en las urnas. 

No queremos comparar, sin embargo, el ejemplo que tenemos a la mano es el de Venezuela y antes, el de Cuba, países que, al implementar medidas populistas, tuvieron de pronto, mandatarios opresores y que, al día de hoy, aunque los recuerda el mundo, no lo hace con la misma simpatía que tiene para, por ejemplo, un Nelson Mandela, Gandhi, José Mujica que buscaron el bien común para su pueblo, basados en importantes decisiones que hoy, se ven reflejadas en los avances tecnológicos y sociales de esos países, gente que, sin duda, predicó con el ejemplo, hasta su muerte mientras que, en nuestro país, no queremos suponer nada, aun así, a como se ven las cosas, se corre el fuerte riesgo de caer en un bache económico y social que, no queremos ni suponer, de qué forma podría acabar. Sin duda, este primer año de gobierno federal, afectará duramente al país y nuestro Estado no es la excepción, habrá que estar preparados y observar con detenimiento pues, queda de manifiesto que, la improvisación, no ha tenido buenos resultados en el gobierno de ningún país. 

No tiene medida la deshonestidad de la directora del Dif Estatal, Verónica Aguilera Tapia, quien con engaños mantiene a la culpable del error que se cometió en sus redes sociales al publicar a través de fotografías el rostro de los niños del CONECALLI, a quienes debió proteger su identidad. La primera semana de diciembre puso en el cargo de Enlace de Prensa del Dif Estatal a Monserrat Suárez Navarrete y como encargado de redes sociales a Marcelo Márquez Cruz, personas que trajo de Veracruz a Xalapa porque además de ser gente “capacitada” eran de su plena confianza y por supuesto recomendadas de su “amigo” el ex panista, Oscar Lara. Personal que de acuerdo a lo que le dijo el gobernador Cuitláhuac García Jiménez, habían sido despedidos por haber cometido el garrafal error en sus redes sociales, sin embargo en los eventos del Dif aún se puede ver a las mismas personas trabajando con ella. Esto es una muestra de que la Directora Verónica Aguilera mintió para salvar el pellejo y el de su gente, puesto que dicho error los debió haber quitado del cargo a los tres: a Verónica Aguilera Tapia, titular del organismo; Monserrat Suárez y a Marcelo Márquez. Sin embargo, los tres cínicamente siguen trabajando en el Dif  y se ríen a espaldas del Gobernador del Estado a quien burlaron y le vieron la cara, porque la directora sigue haciendo de las suyas en el organismo público, pues mintió para poder librar su despido y le ha importado poco lo que ha instruido el gobernador de Veracruz al respecto.