Articulista
Lic. Edgar E. Cinta Pagola.

 

Hemos establecido en otras ocasiones, que, nuestro sistema político en México, se rige en teoría, como el “mandato del pueblo”, en términos del artículo 39 de la Constitución en México, “la soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste”, Republicano, en sus tres órdenes de gobierno Federal, Estatal y Municipal, renovándose periódicamente por medio de elecciones públicas los Poderes Legislativo y Ejecutivo; y, el Poder Judicial depositado en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, con Ministros inamovibles de acuerdo a su reglamentación y facultades; Federalista, como régimen que reconoce la división de poderes, establece la soberanía de los estados miembros en su organización interna, la libertad y soberanía de los municipios, que conforman cada estado de la República, como forma de descentralización del poder político; autonomía presupuestaria, de administración y gestión, reconocida constitucionalmente, tanto en facultades, jurisdicciones, capacidades y competencias, como organización gubernamental.

  

Esos son criterios generales respaldados constitucionalmente, al igual que los Poderes y Órdenes de gobierno que funcionan en base a su autonomía, como lo hacen los Órganos autónomos, como son la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH); Banco de México (BANXICO); el Instituto Federal Electoral (IFE); el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI); La Comisión Federal de Competencia Económica (COFETEL) y el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFETEL); otros son los Partidos políticos; Fideicomisos y Fondos públicos, así como de cualquier persona física, moral o sindicato que reciba y ejerza recursos públicos o realice actos de autoridad en los ámbitos Federal, Estatal y Municipal.

 

La concepción Constitucional, para la creación de Órganos autónomos, se establece precisamente en la posibilidad de que existan pesos y contrapesos en el ejercicio del poder, por la asignación de funciones y competencias del Estado mismo, previendo la concentración de poder en una misma corriente política, y, la estabilidad social, con independencia de los cambios de gobierno, es eso nuestro interés destacar, el nombramiento de quienes dirigen esos Órganos, los cuales asumen funciones que normalmente correspondían al Poder Ejecutivo, ahora con la participación del Legislativo, por derrotero político recaen en un mismo personaje, convirtiéndolo en todo poderoso.

 

Pareciera que se ha olvidado el axioma que se atribuye al emperador romano Augusto, al rey español Carlos III o a Napoleón Bonaparte, “despacio que tengo prisa”, en la búsqueda de las mejores estrategias para la solución de los problemas; En México la cuarta trasformación no voltea hacia la historia, craso error, no es el avasallamiento, pleito ranchero o cotejo velico, que solo demuestran inhabilidad, torpeza, negligencia, incapacidad, ignorancia o suma perversidad; utilizando la excusa, pretexto, coartada, subterfugio, evasiva y defensa, ¡que es la voluntad del pueblo!, al que previamente se le maneja una determinada versión en contra de algún sector y posteriormente se le ínsita al odio, enfrentamiento, manipulación, conduce morbosamente, en base a las diferencias de las clases sociales, pretendiendo el sometimiento absoluto de las Instituciones; para trasformar al País, no es lo más recomendable, la confrontación fratricida, con respeto al manejo de los grupos extremistas, como lo son los sindicatos el magisterio y la guerrilla, las mazas, las mayorías, los desamparados, las clases marginadas; no siguen una línea de razonamiento con sentido común y la más elemental lógica, sino que se establece como premisa indispensable a toda costa abolir, inhabilitar, proscribir, anular, destruir, sin  siquiera dejar piedra sobre piedra, sobre las reformas estructurales, los avances, proyectos, opiniones de los predecesores e imponer las propias, recurriendo a toda clase de sustracciones en el discurso, acusaciones altaneras o descalificaciones personales.

 

Insistimos, no hay nada nuevo bajo el sol, nada escrito, que no tenga un antecedente, reiterando lo que creemos la lectura favorita de López, aun cuando consideramos no la comprende; Se dice que “El Arte de la Guerra” es el mejor libro de estrategia de todos los tiempos, que iluminó el actuar de muchas más figuras históricas, por ello pretenderemos desentrañar a nuestro humilde criterio, algunas de sus frases contraponiéndolas a nuestro entender a los errores del gobierno actual, "Sustituye las banderas y estandartes de tu enemigo por los tuyos, mezcla sus ... Atacar la debilidad es aprovechar los recursos limitados de su compañía”, (aprovecha los recursos y estructuras de tu enemigo, para fortalecer las propias); “La guerra es un grave asunto del estado, es un lugar de vida y muerte, una vía hacia la supervivencia y extinción, una cuestión que hay que reflexionar detenidamente”; (si decides imponer tu ley a toda costa, incluso con la confrontación, te expones a la extinción); “La mejor victoria es vencer sin combatir”, (a eso se le deberá llamar política, no politiquería, ni populismo); “La ira puede convertirse en alegría, y la cólera puede convertirse en placer. Pero una nación jamás puede ser reconstruida, y una vida no puede volver a nacer”, (lo que destruyes, ya no es remediable, y, serás esclavo y recordado por tus decisiones); “Cuando las órdenes son razonables, justas, sencillas, claras y consecuentes, existe una satisfacción recíproca entre el líder y el grupo”, (No existe razonabilidad en las ordenes y decisiones, por injustas, sino un constante afán de detentar el poder absoluto, incluso en contra de las opiniones de sus propios aliados, muchos incultos, ignorantes de los temas, rústicos e inexpertos); “Los habitantes constituyen la base de un país, los alimentos son la felicidad del pueblo”, ( pan y circo,  retroceso incluso del desastre del imperio romano, por que el pan se acaba y el circo termina aburriendo);  “No presiones a un enemigo desesperado. Un animal agotado seguirá luchando, pues esa es la ley de la naturaleza”, (una abrumadora mayoría del pueblo, en todos sus estratos sociales, por décadas, estuvimos inconformes con la corrupción, inseguridad, impunidad, arbitrariedad, saqueo, descaro, abuso, desvalijamiento, etcétera, que permea en México, pero la misma abrumadora mayoría del pueblo, no estamos de acuerdo con el retroceso, el populismo y las cuotas de poder, ya sea político, criminal, económico, sindical, o de intereses externos y política extremas; la suspensión de obras como el aeropuerto, el retroceso en la reforma educativa, el clientelismo sindical, la desaparición de Órganos autónomos, los consideramos un error de cálculo y política, (Pepe Mujica era otra cosa, invocando el aforismo “Aunque todo sea barro, no es lo mismo tinaja que jarro”, su origen e ideales resultan diametralmente diferentes, y  sus cualidades y conducta no resultan ser lo mismo.  

Saludos …………….