Al Estilo Mathey​
Gustavo CADENA​ Mathey​

Buen día apreciado lector:​

Como escribí en la anterior colaboración, atentos por anteriores experiencias, en plena víspera “de muertos” y la mente en aquel refrán popular de “la burra no era arisca”, los diputados morenistas le comieron el mandado a sus vivarachos contrapartes de PAN y PRD, tomaron el congreso e hicieron historia, al impedir alguna trapacería leguleya de las que hablan destacados columnistas veracruzanos.​ 

A la medianoche del lunes, como los niños del Halloween gringo que recorren  las casas de su vecindario disfrazados y pidiendo dulces con la frase “¿trato o truco?”, “¿dulce o travesura”, liderando a sus compañeros el diputado morenista Zenyasen Escobar García recorrió las afueras de la Casa del Pueblo que es el congreso del estado y en la puerta principal se parapetaron para, sin cerrarse al diálogo, exigir respeto a la soberanía popular.​

Ayer poco antes de las tres de la tarde, una vez que se dio el trato, se acabó el truco, los panistas entendieron la travesura y las puertas del congreso se abrieron a la penúltima sesión, la última será imagino, el próximo lunes, para instalar formalmente a la nueva legislatura, ahora de mayoría morenista y que sea para bien.​ 

Y a propósito de las tradiciones de “todos santos”, cómo han cundido los muertos vivos en estos días, en plena pachanga y pa’changos, pero lo que más impacta en la realidad, acaso porque se han ido llenando los panteones, es la llamada cremación de cadáveres.​

Siendo México en su mayoría tierra de católicos a pesar de que fue aprobada por Pablo VI, “El Papa Montini” en 1963, se ha estado multiplicando hasta en nuestras días, porque la Iglesia señala que “no atenta contra la doctrina de la resurrección de los cuerpos, ya que no toca el alma ni impide a la omnipotencia de Dios reconstruir el cuerpo”.​

Lo que a la Iglesia católica no le gusta, es la costumbre, cada vez más extendida, de esparcir las cenizas de los difuntos o conservarlas en urnas en casa.

Para la jerarquía católica, aventar las cenizas es un rito pagano, mientras tilda de “fetichismo” y “banalización de la muerte” el conservarlas en casa. Como decía mi padre: “¿En estuche, o al horno?​".

En fin, es un tema complicado.​

Tenga el lector un fin de semana de paz y armonía y que todos los difuntos alcancen la bendición prometida.​

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