Prosa aprisa
Arturo Reyes Isidoro

Finalmente, el panismo tradicional se decidió y está en busca de recuperar la dirigencia de su partido, ahora controlada por su actual presidente Jesús Mancha Alarcón con el apoyo del gobernador Miguel Ángel Yunes Linares.

Quién lo diría. La candidatura opositora de Joaquín Guzmán Avilés creció y cada día se fortalece más pues la mayoría de la militancia la ve como la opción para que el PAN vuelva a ser el partido de principios y doctrina  que fue.

El camino del todavía Secretario de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca de la actual administración estatal para alcanzar el éxito de su proyecto no ha estado despejado de obstáculos, pero los va superando.

El primero ha sido convencer a propios y extraños de que su aspiración es seria y de que va en serio y que no se trata de un juego de entendidos con el gobernador para simular que hay competencia.

El segundo, tan importante como el primero, ha sido la de quitarse la etiqueta de yunista que se le colgó por haber apoyado la candidatura del actual mandatario, quien a cambio lo hizo titular de la Sedarpa.

De acuerdo a información de primera mano que tiene “Prosa aprisa”, el más sorprendido (y molesto) con la candidatura opositora fue el propio gobernador Yunes, pues no pensó que fuera en serio cuando el tantoyuquense le informó su determinación de ir por la dirigencia estatal del PAN.

Daba por hecho que habría planilla única, que prácticamente habría reelección, la de Mancha como presidente y la de su alfil Carlos Alberto Valenzuela González como secretario general, y con esa seguridad llegó a informar al Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de su partido que él tenía el control total del PAN en Veracruz, circunstancia que aprovechó para reclamar la Secretaría General del CEN para su hijo Miguel Ángel Yunes Márquez en la planilla de Marko Cortés, el más viable para ocupar la dirigencia nacional.

Fue entonces cuando lo desmintieron pues le hicieron saber que ya se le había adelantado Guzmán Avilés quien había ido a hacer saber de su decisión de ser candidato a la dirigencia estatal en Veracruz y disputársela a su grupo. Quién sabe si ese hecho hizo que a su hijo lo incluyeran solo como vocal en la planilla de Marko.

Vinieron entonces otros obstáculos para el exalcalde de Tantoyuca. Se sabe que desde el Palacio de Gobierno ordenaron que le practicaran todas las auditorías que fueran posibles en la Sedarpa con la intención de reventarlo, pero las superó con éxito, salvo observaciones que le hizo el ORFIS en la cuenta pública 2017, pero que asegura que las solventará sin mayor problema.

A ellos se han sumado manifestaciones en su contra tanto frente a sus oficinas, con bloqueo con vehículos, como en el edificio estatal del PAN, lo que no lo ha arredrado y continúa recorriendo el Estado tratando se sumar adhesiones, que va logrando.

Una circunstancia lo está favoreciendo: el rechazo que hay entre la militancia de los verdaderos panistas contra el gobernador Yunes, a quien acusan de haberlos desplazado en beneficio de sus intereses personales y para favorecer solo a su grupo, con la complacencia de José Mancha.

Todavía no le perdonan que en el pasado proceso electoral haya impuesto a los candidatos a cargos de elección popular en contubernio con el actual dirigente estatal, quien también impuso solo a los suyos, incluyendo a su esposa.

Extrañan los tiempos en que las candidaturas se definían en verdaderas elecciones, en las que todos tenían posibilidades reales de competir y ser elegidos, lo que se perdió cuando el grupo actual tomó el control.

Tampoco están de acuerdo en que hayan convertido al PAN en una versión del PRI y copiado todos sus vicios y malas prácticas, en que hayan perdido en mucho la confianza ciudadana por la mala actuación de sus favorecidos tanto en el Gobierno del Estado como en el Congreso local, y que intenten eternizarse en el control de la dirigencia.

Todo ese panismo ha vuelto para sumarse y apoyar el proyecto alternativo porque lo ven como una opción real de volver a sus orígenes, a sus principios y a su doctrina y recuperar la confianza de quienes llegaron a creer en ellos como partido.

Saben que el gobernador hará uso de todos los recursos que le da el poder pero luego de lo ocurrido el 1 de julio quedaron convencidos de que no es invencible y que ahora es el momento de recuperar la dirigencia de su partido.

Hacía falta alguien que se decidiera a hacerle frente y Guzmán Avilés dio un paso al frente. Se lo reconocen y lo apoyan porque saben además que Yunes Linares hará todo lo posible por hacerlo caer por los medios que sean.

Así, lo que parecía una reelección segura en la dirigencia panista se le complicó al grupo Yunes Linares-Mancha Alarcón y hoy a 25 días de la elección el resultado es impredecible pero con muy altas y reales probabilidades de que se dé un cambio.

Una derrota sería un triste cierre para el gobernador saliente y podría significar, al menos en lo inmediato, el fin del intento por postular de nuevo a su hijo como candidato a la gubernatura. Los días por venir, de aquí al 11, serán de mucha intensidad entre el panismo del Estado.

Rotarios, importante labor social

Pero no todo es política, por fortuna.

Hay cosas más edificantes como la ejemplar labor social, de ayuda humanitaria, que realizan de siempre los miembros del Club Rotario.

Ahora mismo han estado dedicados a entregar sillas de rueda a niños con espina bífida y parálisis cerebral infantil.

Mañana jueves acabarán de entregar más de 200 sillas a pacientes cuyo padrón levantaron en enero pasado. Comenzaron desde el lunes.

A tan noble labor están abocados los Clubes Rotarios Xalapa Manantiales, Club Millenium, Club Rotario Macuiltepetl y Club Rotario Coatepec.

Su tarea es digna de reconocimiento y yo hago mi parte comentándolo en este espacio. Ojalá y otros repliquen su ejemplo.