Prosa aprisa

Arturo Reyes Isidoro

 

“Nativos digitales” (los que nacieron entre 1982 y 2003, aunque otros fijan como fecha de inicio 1980), “autistas sociales”, jóvenes que nacieron “con el chip integrado”, “generación#”, “generación Y”, “multitasking”, “millennials” llegan al nuevo gobierno con Miguel Ángel Yunes Linares.

Ayer, en conferencia de prensa, dio a conocer el primer paquete de nombramientos, de quienes serán sus colaboradores directos, jóvenes con un promedio de edad de 33 años, sangre nueva, rostros nuevos, que inauguran una nueva etapa y una nueva generación de gobernantes en Veracruz. Ellos son

  1. Elias Asaad, Coordinador de Comunicación Social

2.-Pedro José García Montañés, Secretario Particular

  1. José Antonio Menéndez Galarza, Secretario Privado
  2. Jaime de la Garza, Coordinador de Giras
  3. Beatriz Fernández Cruz, Coordinadora de Relaciones Públicas
  4. Sarahi Viveros, Coordinadora de Atención Ciudadana y Gestión
  5. Alejandra Ruiz Robinson, equipo de Atención Ciudadana
  6. David Beristáin Hernández, Secretario Técnico de la Oficina de Gobierno

Si se advierte, serán los colaboradores más directos del nuevo Ejecutivo. Seguramente los conoce bien y ya están probados para él. Les debe tener absoluta confianza.

En parte, con ellos, Yunes Linares seguramente querrá vindicar la imagen de los jóvenes en el gobierno, luego del desastroso papel que hicieron los tristemente célebres “jóvenes de la fidelidad” priistas.

Que su nombramiento sea para bien de Veracruz y de los veracruzanos. Se les desea todo el éxito.

Pero el gobernador Yunes Linares todavía no tiene listo su gabinete. “Hay muchos que podrían formar parte de él”. Esto lo declaró en una entrevista que le hizo Fernando del Collado y que se publicó ayer en el diario Milenio.

Creo que el inminente nuevo mandatario estatal tendrá tres tipos de colaboradores: los suyos por cercanía, de su absoluta confianza, quienes nunca lo abandonaron como figura pública y se han mantenido leales a él y a su proyecto; los de compromiso, como por ejemplo los que llegarán del PRD por la alianza con el PAN y que resultó ganadora, así como los de su propio partido; y los externos –por llamarlos de algún modo–, a quienes invitará porque crea que tengan todos los méritos para ayudarlos a recuperar Veracruz.

Por fin se entra al rescate

Ya es un poco tarde, pero nunca será demasiado tarde si de evitar más violencia y más muertes de pacíficos ciudadanos se trata.

Por fin el Gobierno de la República entrará de lleno este lunes al rescate de Veracruz en materia de seguridad pública.

En Coatzacoalcos –en el hotel Terranova– sesionará esta mañana el gabinete de seguridad nacional, que encabeza el Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, a quien acompañará el gobernador Flavino Ríos Alvarado, quien a su vez encabeza el Grupo de Coordinación Veracruz, también de seguridad.

La intervención federal era un reclamo, un clamor, una exigencia de todos los veracruzanos, una petición lo mismo de los senadores del PRI que del senador del PAN y del Gobernador electo del mismo partido, del alcalde priista (en el caso de Coatzacoalcos, que sólo cuando vio disminuida la fuerza del ex gobernador se liberó y pudo alzar su voz), de empresarios; era una obligación del Gobierno Federal que tardó en cumplir.

Al medio día (aunque originalmente se dijo que entre 10:30 y 11:00 de la mañana) iniciará la sesión de trabajo. Terminando ésa enseguida tendrá lugar otra con empresarios de Coatzacoalcos y Minatitlán (ambas serán privadas) y habrá una tercera con periodistas, al final.

Un pequeño gran detalle es que como en los viejos y buenos tiempos, se dará la atención que merece la prensa y que lamentablemente con el último coordinador de Comunicación Social se perdió totalmente. En tanto esperan mis compañeros reporteros, fotógrafos y camarógrafos, se les hará grata la espera con un coffee break, detalle que no han descuidado el gobernador Ríos Alvarado ni su operadora de prensa Irma Chesty, quien desde ayer llegó a la ciudad para visitar algunos medios.

¿Por qué hasta ahora?, es una pregunta obligada. Es cierto que se enviaron grupos federales de refuerzo, pero no era suficiente ni correspondía a la magnitud del problema. ¿Acaso porque se oponía el ex gobernador Javier Duarte, quien muy sácalepunta decía que era “nuestra responsabilidad” atender y resolver la situación? Creo que irresponsablemente, ajeno al clamor popular de mis paisanos del sur, Duarte descalificó mediante un tuit un desplegado-reclamo que hicieron a Osorio Chong el presidente municipal Joaquín Caballero Rosiñol y representativos de la ciudad, por la falta de atención y apoyo por parte del Gobierno Federal. Está por demás decir que no pudo con el paquete.

Reunión privada, a calzón quitado

Qué curioso. La visita del llamado jefe del gabinete político del gobierno de Peña Nieto coincide con la del dirigente nacional del PRI, Enrique Ochoa Reza, a Xalapa.

El ex director general de la Comisión Federal de Electricidad se reunirá a las 11:30 de la mañana en un hotel con una veintena de periodistas, invitados previamente; luego comerá en privado (13:30 horas) con la llamada “clase política” priista del estado, y a las tres y media de la tarde presidirá un “Encuentro con la militancia” en el salón Onix contiguo al Velódromo. Terminando partirá a El Lencero para retornar vía área a la capital del país.

Para el priismo lo mejor de todo será la comida privada. Será a calzón quitado. Se dirán todo lo que se tengan que decir y se espera que lluevan acusaciones, señalamientos, reclamos, buscando a los responsables y a los culpables del descalabro que sufrieron el 5 de junio.

La reunión será un verdadero purgatorio pero también una sesión de exorcismo a partir de los cuales Ochoa Reza y Felipe Amadeo Flores Espinosa, el presidente del CDE, habrán de expurgar la dirigencia estatal y sectores y organizaciones para iniciar una nueva etapa en busca de recuperar la confianza del electorado.

Por ejemplo, sólo por mencionar dos, se tiene previsto sustituir al diputado federal Fidel Kuri Grajales del Comité Directivo Estatal, pues por su muy mala imagen a causa de sus escándalos en estado de ebriedad le causa mucho daño al tricolor, además de que el dirigente nacional sabe muy bien que siendo el Secretario de Organización durante la pasada campaña electoral se presentó ¡solo una vez! al edificio tricolor a cumplir su encomienda, y también se despedirá a Gina Domínguez de la Fundación Colosio, a quien se ve como la esencia del duartismo incrustado en la cúpula tricolor y quien también daña la imagen del ex partidazo por los señalamientos que le hacen de haber reprimido a muchos periodistas a su paso por la Coordinación General de Comunicación Social. Se podría adelantar que se limpiará de duartistas al mando priista en el estado.

Se reinicia la guerra

En mi lectura, a veces en la política las coincidencias no lo son en esencia. La de este lunes es el caso. Se inicia el rescate del priismo con miras a las elecciones que vienen en 2017 y en 2018, y se inicia el rescate en materia de seguridad. A mi juicio, la guerra política no terminó con la elección de junio ni concluye con la resolución de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) confirmando el triunfo de Miguel Ángel Yunes Linares. No, lo único que se ha tenido es un respiro. Ahora viene otra gran batalla, de mayor magnitud. Empieza la madre de todas las batallas políticas, por el lado del PRI para intentar recuperar la gubernatura y para retener la Presidencia, por el del PAN para tratar de asegurar la gubernatura por seis años más y de ganar la Presidencia, todo en 2018. El Gobierno Federal y el PRI (en realidad son lo mismo) inician este lunes su campaña. Ya están en campaña. Se reinicia la guerra.

Pero el anuncio el pasado fin de semana de la llegada de Osorio Chong fue el mejor indicio de que por fin reconocerían el triunfo de Miguel Ángel. Desde mi punto de vista, tal vez Duarte intentó evitar que Yunes Linares tomara posesión, pero, eso creo, en el Gobierno Federal calcularon el costo negativo que tendría para la imagen de Peña Nieto si se apoyaba la idea. Pienso que el priismo hecho Gobierno Federal en realidad lo que pretende es quitarle banderas a él y al panismo, de cara a la gran batalla, por eso primero sacó del Gobierno del Estado a Duarte, sinónimo de corrupción, y no será nada raro que lo envíe a prisión para evitar que quien lo haga sea el panista, y ahora inicia el rescate en materia de seguridad también para agenciarse los méritos y no dejar que Miguel coseche los aplausos.

El viernes pasado, el gobernador interino, Flavino Ríos Alvarado, me invitó a acompañarlo a una gira de trabajo. Lo vi, lo escuché y lo sentí muy tranquilo, con los pies bien puestos en la tierra de que su permanencia en el gobierno se concreta a cuarentaitantos días; nunca, ni por equivocación, me hizo un solo comentario de que estuviera en la creencia de que el mandato que ahora tiene pudiera prolongarse. Tiene muy claro que le toca la tarea de entregar la administración y está preparado para hacerlo de la mejor forma.

En lo personal, yo soy de los que nunca ha dudado de que Miguel Ángel asumirá el gobierno, aunque su gestión estará bajo la mira permanente del priismo hecho ahora oposición en el estado, que buscará capitalizar cualquier equivocación que cometa; en otras palabras, de que la tendrá fácil, no, porque lo buscarán minar para quitarle el poder en 2018. La fortaleza de Yunes Linares estará en el respaldo popular si hace bien las cosas. La guerra, pues, se reinicia este lunes.